Ambigüedad ontológica

Anécdota maravillosa testimoniada por mi amigo Marcos, eventualmente relacionado con el cuerpo de correos y sus menesteres laborales.
En el barrio de Moratalaz, zona de Astilleros. Llama al telefonillo de una casa para entregar un certificado:

-Vengo a entregar un certificado a Joaquín Pastor
-No, mira, es que no termina de estar.

La física cuántica quizá nos había puesto tras la pista de fascinantes fenómenos como cuerpos que pueden encontrarse en dos puntos divergentes del espacio al mismo tiempo, y estar sin terminar de hacerlo. No tenemos ni idea. Pero casos de ambigüedad ontológica como este pueden ser el principio de una serie de errores en la realidad que anuncien arrebatadoras convulsiones del Ser. Guardo esperanzas.

Anuncios